Si me pruebas tendrás que rectificar tus sabores aprendidos.
Si me catas el resto de tus gustos quedaran subyugados.
Al probarme descubrirás que el dulce no vive sin el salado,
que el amargo necesita del ácido para comprenderse,
que todas las papilas se unen para identificarme
para saber de mi y no olvidarme.
Cuando por fin me veas, aunque solo sea un instante,
comprenderás que sin gusto, sin olor y sin tacto
nada más tendrás ojos que anhelaran mirarme,
aunque ya me habré ido y mi voz seran letras,
y mi cuerpo distante será solo intuido
por tu piel y las ganas de haber sido abrazado,
disfrutado y gemido durante horas...
Si me pruebas un día, me hueles y me tocas,
soñarás para siempre con tenerme en tu alcoba,
enredada, yacente, silenciosa, durmiente...
Anhelarás mis ruegos por ser complacida,
desearás tenerme abrazada y protegida,
pero habrá sido un sueño, pues me niegas
me evitas, con pudores me alejas
de tu tacto, tu olfato, de tus papilas gustativas.
Cuando encuentres las ganas que te empujen
a llamarme y decirme que vaya,
que a tu lado me acerque,
conocerás mi tacto, mi olor, mis sabores,
disfrutarás de mis poros, mi piel, mis jugos todos...
Y escucharás mi voz, mi conciencia, mi cuerpo,
y sabrás que me puedes tener sin pudores,
sin vergüenza, sin leyes,
sin por qués, sin razones,...
Solo por el placer de sentirnos,
solo por compartirnos, por tenerrnos, por darnos...
Solo por estar juntos para luego alejarnos,
y seguir recordándonos...
Si me pruebas, me hueles y me tocas...
Pero...
Me alejaré para que no tengas que abrir tu puerta...
No temas que me acerque, no seré tan valiente,
depende de ti y sé que es inviable...
Pero te dejo aquí, los secretos que en mí
como sueños se esconden...
como anhelos se guardan...
como sombras se prenden...
como deseos moran...