Sé que que son la ocho menos cuarto de un juercoles cualquiera, lo sé, con lo cual no es por la mañana, efectivamente, la noche ya ha caído, vaaaaaaale, peeeeero, me he dicho, ¿y qué?, ¿qué más dará?, cierto es que yo no rijo las horas, ni quiero!!, que yo no llevo al dedillo como se desliza el tiempo en nuestras vidas, peeero, cualquier momento es estupendo para decírse eso de : buenos días me digo ¿y cómo lo hago?, muy sencillo, dela única manera que debe, debría ser SIEMPRE, muy libres, la libertad manda en este barco, así que...este debe ser nuestro padre nuestro de todos los días. Amén.


Mi libertad no es aquella que me impide caminar.

Yo soy libertad, yo me siento libertad; puedo soñar y nadie me va a parar.

Mi libertad me deja exponer y no temer.

Sobrevuelo el cielo como el pájaro y si caigo, no tengo miedo.

Mi libertad es caer y volverse a levantar.

Es no mirar atrás y recordar un bonito pasado nada más.

Es echar a un lado lo que debe ser olvidado.

Mi libertad es mía, de mi y de ninguno más.

Yo tengo mis normas, yo las hago, yo las rompo.

Es siempre querer un poco más, pero no tirar por tierra al que no quiera luchar.

Libre voy, libre soy, y libre estoy…

Mi libertad ayer, espero que hoy y tal vez mañana.

Egoístamente mía, así todos los días.

Mi libertad no entiende dimensiones, ni extensiones, solo sigue mis pasiones.

Mi libertad es gritar: ¡esta es mi vida y nadie me va a parar!

No parar y sí caminar, mejor que quedarse quieto y esperar.

Mi libertad, mi querida y adorada libertad.

Mi libertad es mía y de ninguno más…